La voz de la novia es escuchada nuevamente en los primeros versos de este capitulo; algunos comprenden esto como significando al Mesías hablando de Si mismo como la Rosa y el Lirio de los valles, pero esta es mas bien la novia. Ella es vista en su pureza y separación como el lirio entre los espinos, entre los apóstatas de la nación durante el fin de la edad judía. Del Mesías ella habla como el manzano. Ella no tiene fruto por si misma, sino que descansa bajo Él como el bendito llevador de fruto. Bajo Él ella encuentra abrigo, mientras Él la protege y ella puede gozar de Su fruto y sombra. Allí ella, y todos los verdaderos creyentes tienen éxtasis, descanso y gozan de Su fruto, que es dulce al paladar. El Novio la ha llevado a Su propio lugar. Ella está en la casa del vino (la mejor traducción, en lugar de casa del banquete). Ilimitado gozo y felicidad son ahora su porción; la bandera de amor está sobre ella; mientras se deleita en Su amor, y Él, también, descansa en Su amor, porque todos Sus propósitos de gracia hacia el remanente piadoso de Israel son cumplidos. La aplicación espiritual a la iglesia se puede hacer fácilmente. En el v.7 ella encarga a las hijas de Jerusalén que de ninguna manera perturben las relaciones de amor que ella goza, hasta que Él quiera, hasta que el resto de las hijas de Jerusalén, también, le conozcan, de acuerdo a Su propio propósito. Es interesante notar que varias veces la frase, "os encargo hijas de Jerusalén" se encuentra en este cántico. Cada vez ésta expresión es seguida por Su venida. Aquí leemos, "¡es la voz de mi Amado! ¡He aquí que Él viene!" Esta es Su venida como Mesías revelándose a la novia. En el cap.3:6 Él viene como Rey-Mesías; Su nombre es revelado como Salomón, el Príncipe de paz. Después una vez más ocurre la misma frase, "os encargo, oh hijas de Jerusalén," se encuentra en el cap.8:4-5, y aquí la esposa es vista saliendo del desierto con Él, apoyada sobre su Amado, no el supuesto amante pastor, sino el Rey -Mesías.
El resto del capitulo da testimonio a la correcta vista de la interpretación judía. Todo muestra que esto se refiere al tiempo cuando el remanente de Israel le reconozca y goce las bendiciones y glorias que les han sido prometidas. El invierno ha pasado, el tiempo de muerte y frialdad; la lluvia pasó, y el tiempo de primavera ha llegado. ¡La mañana sin nubes está amaneciendo! Las flores aparecen, las aves comienzan sus cánticos; el arrullo de ave de amor, la tórtola, se escucha. Además, la higuera produce higos (la nación ahora lleva frutos, la higuera que una vez fue maldecida); las vides, también, comienzan a producir tiernas uvas. ¡Quién no puede ver en esta imaginería todas estas declaraciones de los tiempos mileniales que están a punto de comenzar! Entonces tenemos el llamado de Él hacia ella, "levántate, mi amor, mi hermosa, ven." ¡Se completamente para mi! Él la llama "mi paloma." Ella está escondida entre los huecos de la roca, y Él mismo es esa roca, donde Su pueblo está oculto y encuentra abrigo y protección. Él la desea y ella lo desea a Él. Sus ojos están sobre ella, Su amada novia, y los ojos de ella están sobre Él. Gozosamente la novia clama, ya que la seguridad de Su amor mueve su alma, "mi Amado es mío, y yo soy suya." Aun así la plenitud aún no ha llegado. Esta es todavía una bendita anticipación del tiempo de la plena manifestación, "hasta que el día amanezca y las sombras huyan." "Vuélvete, mi Amado," ella lo llama, "se como el corzo," rápido en tu venida, sobre los montes de Bether, las montañas de las especias y del incienso, cuando el tiempo de adoración comience.

no me parece sano ni respetuoso dos mujeres besandose,en la portada de este analisis,por favor un poco mas de respeto,no me parece que sea el portal para esa pintura
ResponderEliminarPara su informacioon, es un hombre y una mujer, con la vestimenta de esa epoca, creo que sus gafas estan fallando, y su criterio morar no se ajusta a este comentario.
ResponderEliminarandrea porras, ubicate
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